1.

¿Por qué una fecha como esta puede pasar casi desapercibida?

¿No nos interesa pensar en cómo fuimos y en qué hemos devenido?

¿El debate político no pasa por ahí?

Tal vez por eso casi nada de lo que ocurre ahora mismo resulta fácil de comprender.

2.

Lo recogí de un artículo breve, Bienestar y malestar, de Ignacio Vidal-Folch y me pareció una síntesis brillante a la luz de lo que ahora sabemos: “Lo que perdió Portugal con su imperio colonial no es nada comparado con lo que los europeos occidentales hemos perdido con la implosión del comunismo: nada menos que el ‘Estado del bienestar’ que el ‘Estado del malestar’ de aquellos países garantizaba”.

Ayer mismo, el autor abundaba en su reflexión anterior. Leído su artículo, Volver a empezar, estuve a punto de incinerar mis notas.

3.

Mi resumen:

El muro de Berlín fue una amenaza para quienes se encontraban tras él y una protección para los que se hallaban delante.

Caído el muro, todos hemos quedado a la intemperie. Y tan contentos…

4.

Cuando, en estos días, leo algunos suplementos dedicados a loar la fecha histórica del 9 de noviembre de 1989 (“Alemania celebra su éxito”, “la metáfora suprema del triunfo de la libertad”…), me viene a la memoria una reflexión de Gonçalo M. Tavarez en Viaje a la India:

Muchos relatos históricos verídicos mienten

en todo lo que sucedió, pero son verdaderos

a pies juntillas en lo referente a la fecha en que la gran mentira tuvo lugar.

Lo que hay que retener de la historia es que el siglo XVI

sobrevino después del XV, lo que ya es

una información nada desdeñable.

5.

Aquel fue el día profesionalmente más interesante de mi vida. Por casualidad y porque otros no lo advirtieron. Algún día tendré que contarlo.

6.

Hoy España y Catalunya viven pendientes de un simulacro.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.