Hace cuarenta años, tal día como hoy, apareció El País. En aquel momento y en sus primeros años, cuántas expectativas y satisfacciones. Cuatro décadas después, cuántas renuncias y decepciones.

Hace unos días, Prisa, la empresa editora de El País y la Cadena SER –entre otras cosas– vetó las colaboraciones de Ignacio Escolar por haber publicado en el medio que dirige, eldiario.es, una información impecable que afectaba a su presidente y, por el mismo motivo, prohibió la participación de sus trabajadores en cualquier programa de La Sexta.

Jordi Évole publicó un tuit demoledor: “ahora es cuando todos los tertulianos o periodistas que somos entrevistados en @La_SER nos levantamos y nos vamos indignados de la cadena”. Fue retuiteado 8.707 veces y le dieron su me gusta 7.199 personas. No obstante, nadie se ha movido de su asiento, salvo el damnificado que dio pie a las adhesiones. Y menos que nadie los propios trabajadores del grupo.

1462300191_577466_1462306195_sumario_normal_recorte1Hay gestos que desvelan una actitud y otras cuestiones de fondo. La decepción de El País proviene, sobre todo, de su alianza con el poder real: financiero, empresaria, supranacional, político… Sin embargo, obedece también a la trivialización de la información, a la renuncia a valores profesionales, a la pérdida de periodistas solventes, a la pauperización de las redacciones, a la arbitrariedad de los gestores de su bancarrota, a la exigencia de una adhesión sin fisuras a sus empleados, al cierre de filas de todos los medios en torno a sus dirigentes.

La SER le lava la cara al periódico ante quienes aún confían en un medio comprometido con la transformación del país, no sometido al poder de los más fuertes. El periódico sella alianzas y estrategias con quienes aún mantienen vivo al actual simulacro de lo que fue.

Cuarenta años después, ¿qué se conmemora hoy?

Cd 113 (25-09-04). Especial n∫ 10.000 de El PaÌs. Cierre. Foto: CristÛbal Manuel

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.