Hay advertencias que no deben pasar desapercibidas. Por ejemplo, esta:

¿Todos se benefician en la nueva economía? Solo unos cuantos afortunados, en especial aquellos que combinan pensamiento creativo con conocimientos financieros, han capturado completamente las ventajas monetarias de la revolución de las TIC, y en ese proceso se han convertido en su imagen.

¿Y quiénes son ellos? ¿A qué dedican en tiempo libre?

Más abajo de la escala económica, la mayoría de las personas, aunque disfrutan el acceso fácil a la tecnología y los precios bajos, han perdido terreno, pues los salarios reales han caído durante muchos años. Esta no es una caída temporal: la mano de obras en las economías occidentales avanzadas ya no puede exigir grandes ventajas salariales y la situación de los trabajadores puede empeorar todavía más.

Además, los directivos y los empleados de oficina (la fuerza intelectual que mantiene funcionando la intrincada maquinaria corporativa global, y que alguna vez fueron la columna vertebral de las clases medias) ya no son tan codiciados como antaño. Muchas de las habilidades que durante mucho tiempo sustentaron su estatus, carreras y medios de vida se están haciendo superfluas.

Para una familia ordinaria de clase media actual, un percance médico se puede convertir en una catástrofe financiera. Ser dueño de una casa implica endeudarse de por vida. Ofrecer una formación decente a los hijos exige luchar y hacer sacrificios. Estamos siendo testigos del derrumbe de los supuestos que definieron a las familias de clase media –y  muchos hogares de la clase trabajadora– durante al menos dos generaciones.

¿Quién está hablando por ellos?

Lo dice, y habrá tiempo de reconsiderarlo, J. Bradford Delong,e  exsubsecretario del Departamento del Tesoro, profesor de Economía de la Universidad de California en Berkeley e investigador de la Oficina Nacional de Investigación Económica… Y lo explica en El País, en un artículo titulado El siguiente acto en internet. No está accesible, por el momento. Y por eso copio estos párrafos.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.