A. Ugarte: “Este documental ha sido como un viaje al centro de mi propia identidad” / “Hay algo misterioso en esta tierra, algo secreto; había duende en las miradas, en las calles”

J. Barnatán: “Ha sido un absoluto regalo poder conocer a toda esta gente y que me hayan contado su historia”/ “Uno de los trabajos más gratificantes de toda mi carrera”

Un reportaje de Agustina Sangüesa

dia 2 03A Adriana Ugarte la afición al cine se la inculcaron sus padres. “Me enseñaron el amor por la cultura y la transmisión de conocimientos”, explica. Luego, ella convirtió en símbolo de su propia vocación artística un libro que había comprado su hermano; recogía la vida y la obra de Luis Buñuel. Además, la memoria de un tío abuelo, Eduardo Ugarte, la llevó tras la senda de García Lorca y del director aragonés.

Por eso, cuando Jesús M. Santos le propuso protagonizar un documental que pretendía indagar en las motivaciones que llevaron a Buñuel a realizar Las Hurdes, tierra sin pan y en su apasionada relación con la comarca que él transformó en mito, la actriz se implicó en el proyecto, sin saber las sorpresas que el nuevo trabajo la depararía. “En este documental he descubierto muchas cosas, incluso de mi tío abuelo”, reconoce.

dia 6 11De manera paralela, Jimmy Barnatán, en un paréntesis de su trabajo como actor, absorbido por su faceta músical, aceptó formar parte de la propuesta, que incluía la composición y ejecución de la banda sonora. Eso le llevó a hablar con buen número de habitantes de Las Hurdes, a escuchar y emocionarse con sus vivencias, sus recuerdos y sus ilusiones, para trasladarlos a una composición musical. “Yo entré aquí”, explicaba tras el rodaje, “haciendo blues, rhythm & blues, y salgo haciendo otra cosa. Lo que estamos contando tiene una música muy propia, muy sentida, muy feliz, porque la gente es muy feliz aquí”. Y así la música de Jimmy se fundió con el folk y surgió Back way home, el tema que envuelve y en el que culmina el documental.

Así es Las Hurdes, tierra con alma, una película en la que Adriana Ugarte interpreta a Adriana Ugarte y en la que Jimmy Barnatán hace de él mismo. Jesús M. Santos, el director, explica que, a partir de ahí, “el trabajo de todo el equipo consistió en organizar y relacionar esas experiencias personales con las referencias y vivencias que aportan algunos expertos en la obra de Buñuel y un buen número de vecinos de Las Hurdes”.

 

Adriana venía de rodar Palmeras en la nieve, estaba a punto de estrenar la película Tiempo sin aire y a pocos días de empezar el rodaje de Silencio, el último proyecto de Pedro Almodóvar, que ella protagoniza junto a Emma Suárez. En ese contexto afrontó una experiencia inédita: “Ha sido la primera vez que me veo inmersa en un trabajo de este tipo. Y me ha gustado mucho, porque no solo es un documental, sino que es un documental donde el personaje soy yo misma. Ha sido como un viaje al centro de mi propia identidad, una especie de autoanálisis, una manera de buscar cuál era mi aroma para plasmarlo en el personaje que tenía que crear”.

El documental la llevó a conocer nuevos detalles de la historia de su familiar Eduardo Ugarte y, a través de él, de la peripecia de Buñuel. “He descubierto muchas cosas de mi tío abuelo”, dice, aunque reconoce que la marcaron, sobre todo, el paisaje, las alquerías y las gentes de Las Hurdes: “Hay algo misterioso en esta tierra, algo secreto; había duende en las miradas, en las calles”, comenta la actriz en vísperas de la presentación de su trabajo.

Por todo ello, Adriana asegura que “he tratado de transmitir mucha curiosidad por este espacio, porque el paisaje es mucho más poderoso que cualquiera de nosotros”. Sin embargo, entre sus experiencias inolvidables recuerda a “las personas mayores con las que hablé, como Encarna, que me miraba directamente a los ojos. Y en los suyos veía coraje. Eso es lo que siento cuando pienso en Las Hurdes: coraje. Porque aquí hay un espíritu fuerte, un espíritu con bravura, y porque hay cosas y seres que tienen un alma tan grande que están destinados a la vida”.

Sus conversaciones con Encarna, la anciana a la que Buñuel retrató cuando era niña comiendo pan junto al arroyo en Aceitunilla; con Hortensia, la hija de Herminia a la que el cineasta identificó como la madre del niño muerto (una experiencia que años después experimentaría en la realidad) o el Padre Ramón, prior del monasterio de Las Batuecas, le causaron una profunda huella. “Sentí que todo aquello estaba muy lejos de la ficción e incluso del pasado; por un lado me generó mucho respeto y, por otro, mucha ternura, porque en sus miradas, a pesar de la dureza de sus vidas, defendían un optimismo ejemplar”.

Y una última reflexión: “He sentido que, a veces, anulamos nuestro pensamiento llenando nuestro discurso de palabras. A partir de la observación he podido profundizar mucho más en los sentimientos”.

 

dia 6 11En su recorrido por Las Hurdes Jimmy Barnatán buscó a personas muy distintas para que le hablaran de sus vivencias, para conocer la realidad más profunda de unas gentes tan apegadas a su tierra. Y encontró, como dice al final del documental, la música de experiencias tan íntimas y emocionantes como la de Petra, una mujer de 93 años que recuerda que llegó a Las Hurdes desde el hospicio, cuando apenas tenía un par de días; como las del tío Manuel o el tío Mingo, que hablan sobre los trabajos que debían realizar desde muy niños, o las de Ángela y Charo, que comentan la escasez de medios y la felicidad de su infancia. El propio actor resume estas experiencias: “Me he encontrado con una maravillosa. Para mí ha sido un absoluto regalo poder conocer a toda esta gente y que me hayan contado su historia. Estoy encantado y honrado”.

Jimmy Barnatán se reunió también con un médico y un maestro que conocen la realidad de la comarca desde hace muchos años; con apicultores que mantienen la tradición familiar, con jóvenes, con emigrantes e incluso con inmigrantes que buscan la felicidad en un territorio para ellos idílico. “Desde que llegué”, dice Jimmy, “me di cuenta de que la gente es muy generosa. Ha habido muchas historias que me han revuelto, pero creo que la de Tino fue espectacular”. Se refiere a un cabrero al que conoce al comienzo del documental: “Se le ponían los ojos llorosos cuando me contaba que había dejado de escribir en las peñas…”.

dia 7 04 copiaJimmy no escatima elogios a Las Hurdes ni a su experiencia en el documental: “Ha sido uno de los trabajos más gratificantes que he hecho en mi carrera”. Concluido el rodaje, empezó la composición de la banda sonora a partir de los apuntes tomados durante el rodaje: “Las Hurdes tienen una música muy particular; es un blues con su contenido de folk, con sonidos acústicos, con cuerdas, incluso; pero un blues, porque esa es la música de la gente que ama a su tierra y que la ha tenido que trabajar; muchas veces, demasiado”.

 

Estos dos viajes, el de Adriana Ugarte y el de Jimmy Barnatán, en la senda del que hace más de ochenta años realizó Buñuel, tienen un carácter íntimo y personal, pero resultan también cómplices, porque ambos recorridos buscan, en el fondo, una experiencia: el alma de Las Hurdes. Eso es lo que transmiten los dos protagonistas, porque, como dice Adriana Ugarte, “hasta el documental más objetivo ofrece una visión de quien lo hace”.

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Una Respuesta

  1. santi

    Magnífica exposición del documental de Jesús María, que hace que nos impacientemos más si cabe para verlo lo antes posible. No te olvides de avisarnos cuando lo pasen por alguna cadena de tv.

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