Para celebrar la Diada algunos acuden a una conferencia coloquio con Josep Borrell en Madrid. Tal vez no convalidara ese acto como un auténtico homenaje a la nación catalana. Pero, ¿por qué no, si se trata de entender mejor de qué se está hablando? ¿Y por qué no, si las refutaciones que se hacen a los argumentos de Borrell, aparte ridículas, resultan en muchos casos intelectualmente despreciables?

Parece fácil entender los motivos de tanta desafección borrellista. Por afirmaciones como estas:

“El día nacional de Cataluña ya no es de todos los catalanes. Lo ha usurpado un sector de esa sociedad”.

“Algunos catalanes nos han quitado la condición de ciudadanos”.

“En Cataluña se vive un momento cuasi insurreccional: se niegan la Constitución y el Estatut”.

“La política de comunicación de los independentistas ha sido excelente. Del otro lado no ha habido nada”.

“El caso de Inés Arrimadas, a la que alguien deseó que fuera violada en grupo, se ha abordado desde la perspectiva del machismo que llevaba implícita la agresión, no por sul significado político”.

“Hemos pasado la barrera del razonamiento. Nos encontramos en pleno trumpismo. En Cataluña pasar de un déficit del 9,3 a otro del 9,8 supone un incremento del 38%. La batalla de la comunicación la hemos perdido. Nos han ganado por incomparecencia”.

“La mentira se ha apoderado del discurso. Se dice que el president de la Generalitat ha sido invitado por la Universidad de Oxford, cuando lo ha sido por una asociación de alumnos catalanes de la Universidad de Oxford. ¿Hay diferencia?”.

“Se acusa al Estado de que Cataluña tiene una financiación per cápita del 98%. Se oculta que Andalucía la tiene del 95%”.

“Pujol sabía lo que quería desde el primer día. Y actuó con una deslealtad absoluta”.

“El Estatut fue una manera de reformar la constitución por la puerta de atrás”.

“La crisis ha sido el reactivador, pero el problema estaba creado desde antes”.

“El problema o se resuelve solo con una mayoría política contraria a la independencia. Pero más vale estar juntos”.

“El problema no se de Cataluña y España. Es también entre catalanes, donde se produce una confrontación étnico-lingüística, otra socioeconómica y otra…

“El problema más grave es la fractura social”.

“Después del día 1 todo estará por hacer”.

“El día 1 puede ser un día de frustración, de violencia de bajo vivel, caótico…”.

“La situación del día 2 de octubre será igual o peor que hoy”.

“El federalismo se basa en la descentralización la cooperación. Por eso no lo quieren”.

“En un Estado Federal un atentado como el de Las Ramblas habría movilizado a la policía federal, al FBI”.

“Resolver problemas como los financieros no sería difícil, pero hay que ponerlos en sus justos términos”. “En Cataluña se reclamaba una contribución fiscal al Estado acorde con su aportación al PIB (19%) y una contribución del Estado equivalente a su población (16%). La realidad actual está en torno a esos porcentajes: 19 y 16. Pero se ignora”.

“Cualquier atisbo de solución pasa por resolver los problemas reales y desmitificar los imaginarios”.

“Hay una cuestión de base en el debate: si la soberanía corresponde al pueblo español o si la soberanía es parcelable”.

Pues sí. La celebración de la Diada con Borrell tenía interés.

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