Medios y políticos, si unos y otros no son la misma cosa, se han afanado en cuestionar la equidad o la conveniencia de las decisiones judiciales relacionadas con el Disparate Nacional (de Cataluña y de España), mientras el gobierno culmina, a la chita callando, el mayor atentado contra la justicia que se viene desarrollando en España: el que trata de someter a los órganos judiciales encargados de juzgar la corrupción del PP a los intereses del propio partido.

Esto sí es un escándalo del que han sido víctimas desde el juez Garzón hasta el ultimo de los magistrados apartados de las causas en la que está involucrado el PP y sus máximos dirigentes, incluido el propio MpuntoRajoy, presidente del gobierno. En ese asunto sí ha encallado la justicia. Bastante más que en las decisiones adoptadas contra los dirigentes catalanes que vulneraron sin ambages la legalidad.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.