Para conocer una patria, un pueblo, no basta conocer su alma –lo que llamamos su alma–, lo que dicen y hacen sus hombres; es menester también conocer su cuerpo, su suelo, su tierra. Lo dijo Unamuno, que también dijo que “en todas partes el hombre es hijo de la tierra, menos en Las Hurdes, donde la tierra es hija de los hombres”.

Por eso, para conocer Las Hurdes no basta con conocer su cuerpo, su suelo, su tierra, es menester también conocer su alma –lo que llamamos su alma–, lo que dicen y hacen sus hombres, y lo que dijeron e hicieron.

IMG_5158

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.