Un jugador de fútbol declara que “cada día me genera más vergüenza formar parte de este deporte, de cómo nos utilizan. Hoy somos objetos utilizados por la prensa para que ellos se beneficien, para que ellos vendan periódicos”. Y remata: “¡Qué puta basura que son”.

Los periodistas deportivos se hacen cruces, más por las afirmaciones iniciales que por el exabrupto final, y reclaman la intervención de las asociaciones de la prensa para que demanden al jugador, al club y a quien sea. Y lo consiguen: el presidente de la Asociación de Prensa Deportiva sale a la palestra a encabezar una queja gremial aparentemente irrelevante, si no fuera porque…

  1. El deporte, y en el caso español el fútbol, es uno de los paradigmas en los que se representa la sociedad actual y porque expresa algunos de sus valores más significativos: la competitividad, la mercantilización, la subordinación de cualquier valor al triunfo y al éxito, la instrumentalización, la primacía de lo emocional…
  2. La prensa deportiva, considerada con frecuencia por otros profesionales como un esperpento, es exactamente eso: un reflejo deformado del periodismo que, como los espejos deformantes en los que Valle Inclán se basó para establecer las características del género, exagera algunas facciones con el objeto de resaltar las profundas anomalías de la realidad que distorsiona. De hecho el periodismo deportivo ha anticipado algunas señas del periodismo moderno: la confusión entre i¡nformación y opinión, la tertulia como elemento central, el sectarismo de las opiniones y otras muchas.

Dani_Alves-Barcelona_LNCIMA20131121_0064_3Por eso el conflicto entre los jugadores del Barcelona y el Español (otro símbolo en estos tiempos) y las declaraciones de Alves plantean numerosos elementos de reflexión.

¿Por qué tanto enojo por unas declaraciones, las iniciales, bastante razonables, aunque torpemente expuestas?

¿Por qué tanto gremialismo en defensa de una profesión que se denigra a sí misma cada día?

¿Por qué las asociaciones profesionales no dedican el más mínimo esfuerzo a dignificar el oficio del periodista, denunciando sus propias tropelías y las de las empresas periodísticas?

Patada-al-diccionario¿El exabrupto del futbolista tiene algo que ver con los que a diario profieren los periodistas deportivos contra dirigentes, técnicos o jugadores en sus disertaciones editoriales o en las tertulias macarras?

¿Por qué se aceptan tantas infamias del periodismo deportivo: machismo, estulticia, incultura, hasta analfabetismo?

Por último,

¿por qué el periodismo general imita tantas cosas del deportivo ? ¿Por qué se imitan muchas de sus aberraciones?

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.