ENERO

Día 23

Amigos

No sé si la amistad es fruto de la generosidad. Lo he escuchado y tal vez dicho. Quizás lo sea. Lo parece cuando se produce esa especie de afinidad y respeto mutuos. Y también cuando te empeñas en estar cerca de alguien que no responde y, sin embargo, sentir que eres tú el que pierde.

Día 15

Contra dicciones

Me ha dado por pensar que, si un día alguien quisiera publicar alguna de las cosas que llevo escritas, le pediría que las titulara Contra dicciones. Por una parte, por su evidente carácter contradictorio, como el personaje que las escribió, convencido de que solo así se puede ser humano. Y por otra, porque en muchas ocasiones estos escritos surgieron como una reacción contra lo dicho por otros.

Gracias a ellos.

Día 6

Autoestima

Los Reyes me han traído una cierta dosis de autoestima (on la manía que les tengo). Leo un sugerente artículo de Yuval Noah Harari, Los cerebros ‘hackeados’ no votan, y me detengo en un párrafo: “Pensamos que ya sabemos de sobra quiénes somos. Sin embargo, cuando uno se da cuenta de que ‘estos pensamientos no son míos, no son más que ciertas vibraciones bioquímicas’, comprende también que no tiene ni idea de quién ni de qué es”.

En mi perfil de Facebook me presento así: “¿Quién soy? Eso me gustaría saber, y ya tengo edad…”. Lo que en mi caso era impotencia, ahora se me antoja virtud. ¡Tomad nota; sapientísimos cerebros!

Día 5

Reyes

Tengo la impresión de que mis nietos reciben más regalos en unas Navidades que los que recibí en toda mi infancia. Y eso que, al llegar estas fechas, la familia –y yo mismo– pretende moderarse. Lo nuestro, al parecer, está más cerca de la contradicción que del éxito. La felicidad no se discute, aunque tanta aglomeración la fruste; exactamente lo contrario de lo que se persigue. Cada vez soporto menos esta enajenación de rey mago…

Día 1

Don’t disturb

Eso. Después de los petardos y el estruendo del inicio de este 2019, concluyo: lo primero, no molestar. Me lo enseñaron de pequeño, pero lo aprendí en inglés. Una máxima para empezar el año, más recomendable en el terreno personal que en el público. En el debate abierto a veces sí hay que molestar. No solo porque resulta inevitable sino porque hay valores más decentes. Por ejemplo, el de desenmascarar algunos comportamientos como eufemismos o falacias, como mentiras absolutas o medias verdades. Aún así, si se puede hacer sin gritar, mejor. Todos los años comienzan con ruido. Este amenaza con promover el estruendo. Y contra eso no sirve la sordera. El griterío de la fiesta, aunque incomprensible, se sobrelleva sin audífonos. De los otros no te salvan ni esos.

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