Tal cual. Más de una tercera parte de los trabajadores españoles cobra menos que el salario mínimo (francés). Puede resultar demagógico, pero la encuesta de población activa, la EPA, publicada ayer aporta datos aporta datos para entender dónde estamos.

Por ejemplo:

El salario medio en España fue en 2013 de 1.869 euros brutos al mes (incluida la parte proporcional de las pagas extras). O sea, en torno a 1.500 euros netos. Una cifra estadística que distorsiona la realidad de la inmensa mayoría porque un 10% de la población puede multiplicar esa cantidad desde el doble hasta el escándalo.

Un dato para comparar: el salario mínimo en Francia es de 1.445 euros al mes.

Pero en España, más que la media, merece la pena analizar que una tercera parte de los españoles (4,24 millones de personas) percibe menos de 1.217 brutos euros al mes (con la parte de las extras); o sea, apenas mil euros netos. Y que otro 40 por ciento no pasa de 2.159 euros brutos o, si se prefiere, 1.600 netos.

¿Cuánto hace falta para vivir dignamente? Mejor sería tal vez preguntar cuánto se requiere para sobrevivir. Y en eso se afana el 70 por ciento de la población española.

Dice la EPA que los trabajadores públicos tienen mayor nivel de estudios que los que ejercen en la empresa privada y que también cobran más (840 euros mensuales de media). Que las distancias entre hombres y mujeres se advierten nítidamente en la estabilidad y en el salario (más de un 25%) a favor de los varones. Y algo similar ocurre entre quienes un empleo fijo y los temporales.

Estas si son cifras que hay que cambiar… Esto si que merece un pacto colectivo.

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