Llegamos del Jerte para alcanzar el Alagón y desembocar en el Tajo. En ese entorno nacimos, crecimos y, por eso y por más, a él queremos volver.

Son los lugares que nos definen, los que se asientan en la memoria y la emoción, los que regresan cuando ya nos vamos.

Ellos nos perduran.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.