Los medios de comunicación (los que más sigo, para ser exacto) se oponen abiertamente a que la selección española de fútbol haya decidido jugar esta noche en Malabo.

– El Gobierno, días antes del encuentro, envió a un mensajero para tantear los ánimos del gobierno guineano de cara a una mayor cercanía entre los países; el Consejo Superior de Deportes, que depende del Gobierno, tenía perfecto conocimiento del evento y su negociación; dicen que la Federación no cobra nada por el desplazamiento, contra lo habitual en estos casos, por razones que no se explican, aunque se supone que el “importe” no se resta de las ayudas que recibe Guinea de la cooperación española (pese a que su renta per cápita está muy cerca de la española, apenas a 5.000 euros anuales); Repsol sigue interesada en el banco petrolero guineano y son bastantes los empresarios españoles que hacen negocio con los empobrecidos trabajadores de la ex-colonia… ¿Entonces? ¿Alguien cree que la idea no tiene valedores? 

– Más cosas: los medios que tanto critican el evento han desplazado a no se sabe cuántos enviados especiales, porque todos van a transmitir el encuentro, como lo hicieron en otros acontecimientos aún más promocionales (incluso olímpicos), como acallan las subvenciones que algunos clubs reciben de lugares donde la “libertad de expresión” está prohibida o como, en fin, defienden cada día los intereses de las empresas que malpagan a los compañeros que no salen en antena…

– La última: ¿qué coño tenemos que enseñar o exigir a nadie?, ¿estamos para dar lecciones?, ¿de qué?, ¿se puede pedir decencia a la FEF?, ¿dignidad a los profesionales de los medios que se ponen estupendos pero ignoran el respeto al vecino, al profesional, al que piensa por su cuenta?

– Yo también estaba en contra del partido en Malabo, pero he cambiado de opinión: ya no me molesta que la selección española juegue en Guinea ni siquiera en presencia de Obiang. Por mi, como si todos se quedaran a vivir allí (cosa que no va a ocurrir). Porque si me molestara, ¿podría aceptar que en España se la utilice para mitigar tensiones, conflictos e incluso la indignación de tantos; para hacerse fotos con quienes desprecian a los ciudadanos que representan; para vender productos, marcas, negocios de nulo interés ciudadano?

– Si no fuera porque a veces asoma la sensatez de Del Bosque (aunque en esta ocasión, tampoco) para abogar por el respeto… ¿Le habrán renovado por eso? ¿Habrá que hacer una campaña también contra Del Bosque?

– Esta locura cada día va a más. Y si no es locura y la selección, aunque fuera con Del Bosque, se quedara a vivir en Malabo, entonces, les exigiría que se llevaran con ellos a todos los periodistas que les han dado cera y, sobre todo, a la Federación, al Gobierno y a todos los que tengan alguna foto con ellos. ¡Por incautos o por golfos!, porque hay grados. De esa manera, todo arreglado: España, capital Malabo.

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