¿Por qué a los profesionales de los medios de comunicación se les plantean dudas añadidas a las de cualquier otro ciudadano/trabajador sobre su participación en una huelga que no sea de empresa o sectorial?

¿Porque se trata de servidores del derecho a la información de los ciudadanos? En ese caso, tampoco serían legítimas las huelgas sectoriales o de empresa.

¿Porque sin información la huelga pierde eficacia, relevancia o influencia? En tal supuesto, la excepción implicaría el reconocimiento de una superioridad profesional y moral de los prohuelga y una descalificación profesional e incluso moral de los antihuelga…

¿Por qué los convocantes de las huelgas (léase, por ejemplo, sindicatos) sugieren o piden abiertamente la excepción de los profesionales de los medios? Ocurre, sí. ¿Tienen razón? ¿Tienen derecho? ¿Otro disparate?

¿Por qué algunos (medios públicos, otros de carácter progresista) salvan la cara reduciendo su información a lo relacionado con la huelga? ¿Qué sentido tiene esta actitud? (El sexo oral no es sexo, responden algunos). ¿Es la huelga el único asunto relevante, aunque solo por un día, en el interés de los ciudadanos? ¿Hoy, por ejemplo, no habría que hablar de desahucios, en el caso de que se hubieran practicado, incluso a mansalva; nada de elecciones, nada de la crisis militar norteamericana, nada de ningún otro asunto?

¿Resulta acaso más relevante que un medio ofrezca porcentajes contradictorios de participación en la huelga, información contradictoria acerca de los abusos de la policía y de los piquetes, imágenes contradictorias de establecimientos cerrados o abiertos, de parkings vacíos o llenos, de curvas incuestionables de consumo eléctrico… o que ese mismo medio se muestre mudo y ciego porque sus trabajadores han acudido masivamente a la huelga?

¿Sólo la información en directo tiene interés o eficacia pública? ¿No se puede evaluar y analizar lo ocurrido con veinticuatro horas de retraso?

¿Vale el argumento de que la huelga seguida por los medios “progresistas” (el debate va de ciudadanos o trabajadores, no de medios) dejaría la información en poder de los reaccionarios? ¿Y qué? ¿A los ciudadanos nos cuesta tanto reconocer las patrañas o es que participamos abiertamente de ellas?

Volvamos al principio: ¿Por qué los profesionales de los medios de comunicación encuentran contradicciones entre el ejercicio de la ciudadanía y de la profesión? ¿Acaso porque esta les ofrece una excepcionalidad o una superioridad civil o moral?

Preguntadas todas estas cosas, el firmante asegura que muchas veces se creyó estas milongas. Y eso que hubo ocasiones en las que no compartió los planteamientos que llevaron a convocar determinadas huelgas generales…

Y luego hay otras cosas

 

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