Estaba en Bostsuana, aunque nadie lo sabía. Cazando elefantes, que es un deporte local y proletario, bien se sabe. Se cayó en el campamento juntos a otros cazadores, de los que nadie sabe. Y se rompió la cadera por tres partes, como se ha sabido por el conducto oficial. Regresó a Madrid de urgencia y en vuelo privado, que no se sabe cómo se organizó, aunque todos sabemos cómo se pagará. Y estará de baja durante 45 días, que no se sabe si son muchos o pocos, porque casi nadie sabe para qué sirven 45 días en la vida real de un rey.

Es lo que hay. Sólo consuela que hoy sea 14 de abril. No se sabe por qué. O tal vez sí. Vete a saber.

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