La mujer del director de la Fundación Ideas engañó a su marido: fue una infidelidad intelectual  y literaria, sin sexo. Puro desastre.

El director de la Fundación engañó a los dirigentes del PSOE. Sin más.

La Fundación (es decir, el PSOE) engañó a los ciudadanos. Al crear la fundación.

¿Qué es lo peor?

¿Quién paga esta ronda?

 ♥

De lo primero se puede hablar y discutir:

Un trabajo puede merecer 3.000 euros de recompensa.

– Puede.

Por un trabajo escrito en castellano no se puede pagar una traducción del inglés.

– No se debe.

El director de una fundación no está obligado a conocer a cada uno de los colaboradores.

– Pero sí a su mujer, a la que escribe versos por primavera.

El director de una fundación está obligado a asegurar la calidad de los trabajos que paga.

– Sean ensayo, relatos de ficción o reportajes viajeros.

El director de la Fundación Ideas es un golfo.

– Eso lo ha dicho un alto dirigente del PSOE.

 ♥

De lo segundo se puede y debe debatir:

La mujer del marido que no sabía que ella era su mujer ha escrito una novela y está a punto de publicar otra.

– Pero parece más novelera que novelista.

La mujer del ídem ha cobrado dinero público por escribir para la fundación sobre temas variopintos, por dirigir cortos, por cantar gótico, por elaborar reportajes en los países más diversos, por recurrir a atrezzos y colaboradores del altísimo standing.

– Tanta polivalencia no hay quien la entienda.

De lo que se deduce que…

– …ni la mujer del ídem ni el ídem de la mujer garantizaban la calidad y el interés público de trabajos tan variopintos como bien remunerados.

El director de la Fundación podía tener muchas Ideas pero era incapaz de distinguir un gato de una liebre.

– O que desde niño le gustaran el gatos y no apreciera la liebre

 ♥

Resulta imprescindible debatir de lo tercero.

– ¿Para que sirven las Fundaciones, si al final el director no distingue y los patronos no leen?

Sólo así se explica que una colaboradora inútil acabara siendo imprescindible a muy buen precio.

– ¿Por qué destinar fondos públicos para que las fundaciones subvencionen acciones y personajes mediocres que, además, reciben simultáneamente por otros momios de instituciones públicas?

La mujer de su marido recibió fondos para sus múltiples actividades literarias, cinéfilas, musicales y viajeras de otros organismos públicos administrados por el mismo partido de la fundación en la que trabajan ella, su doble, su marido y sabe Dios…

– ¿Por qué mantener las fundaciones?

Son organizaciones pías que cobijan a jubilados, desahuciados o afiliados sin voz pero con voto en los órganos del partido (todos ellos con carné, consanguineidad o afinidad, según los casos). Gracias a la fórmula esta turba de paniaguados no tiene que acudir a los comedores de Cáritas o a pasar vergüenza en las listas del paro.

Últimas preguntas.

– ¿Qué es lo peor?

– La Fundación y la subvención. Y de ahí para arriba.

– ¿Quién paga la ronda?

– Tú, ese y aquel.

– ¿A quien se le piden responsabilidades?

– Del rey abajo, ninguno.

– No íbamos a ser menos.

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