EXILIOS

mayo_de_1940En el momento al que hace referencia el título español de este cuarto largometraje del realizador francés Christian Carion, la Alemania nazi desencadena una ofensiva militar en el norte de Francia. Los habitantes de la aldea de Lebucquière, cerca de Arras, encabezados por su alcalde y tras larga deliberación, deciden ponerse en marcha hacia el sur, en dirección a Dieppe, llevando consigo, a pie y en carretas desvencijadas, las pocas pertenencias que pueden transportar y dejando atrás sus casas y tierras, por las que sienten el natural apego.

Poco antes, los gendarmes han detenido a Hans, un alemán que se hace pasar por flamenco y se ve violentamente separado de su hijo Max, de solo ocho años, que queda al cuidado y bajo la protección de su maestra. Cuando el padre sea liberado, su única obsesión será reencontrarse con el niño.

Se inicia así un doble éxodo que constituye el nervio central de la película, acompañado por otras muchas anécdotas, la mayoría de ellas irrelevantes, como la de ese atrabiliario comisario nazi que se dedica a filmar con una cámara de 16 milímetros las hazañas de su ejército, falseándolas para que resulten más propagandísticas, o la del combatiente escocés, también transterrado, que se une a Max durante buena parte de su camino.

mayo de 1940 imagen 1Mayo de 1940 –por una vez el título español mejora el original, ya que este, que vendría a decir algo así como «En mayo, haz de tu capa un sayo», frase extraída de un calendario popular, entraña un dolorido sarcasmo que se perdería por completo al pasarlo a nuestro idioma– es, pues, un canto al sufrimiento de quienes se ven obligados a abandonar sus raíces por culpa de un conflicto bélico con cuyas causas nada tienen que ver. Y al mismo tiempo, la epopeya doméstica de un padre exiliado a su vez y que busca con ahínco lo único que le queda en este mundo.

Realizado, y seguramente pensado, antes de la eclosión de los huidos de distintos países de Oriente Medio que buscan en vano refugio tras las cerradas fronteras de una Europa que cada vez traiciona con más desvergüenza sus supuestos principios fundacionales –hasta el punto de que alguien ha llegado a decir que lo que no consiguió Hitler por las Mayo_de_1940-688464732-large-001armas acabarán consiguiéndolo los mamporreros políticos del gran capital transnacional–, el filme de Carion podría haber aportado sugerencias muy interesantes sobre esta tragedia actual desde la perspectiva histórica que adopta su argumento. Sin embargo, el director y coguionista, experto en la divulgación popular de hechos históricos y que dice haberse inspirado aquí en recuerdos familiares, está tan preocupado por dar corrección formal a su relato en pasado, que cualquier atisbo de contextualización contemporánea queda eliminado de raíz.

Mayo-de-1940-9_ampliacionPero resulta que, desde esa perspectiva en la que pretende situarse, la película contiene demasiadas casualidades de guion que la hacen escasamente creíble, demasiadas pinceladas sentimentales que restan fuerza al asunto de fondo, demasiados efectos digitales, incluso tratándose de una obra de tema bélico, realizados con singular torpeza. Y en consecuencia, el conjunto acaba diluyendo en la inanidad buena parte de su potencial interés, a pesar de las buenas interpretaciones de Olivier Gourmet y Mathilde Segnier, sobre todo, de la excelente fotografía de Pierre Cotereau y de la música siempre eficaz de Ennio Morricone.

mayo de 1940 imagen 2Sería oportuno señalar, no obstante, frente a quienes se quejan de que el cine español suele incidir con demasiada frecuencia sobre argumentos relacionados de un modo u otro con la Guerra Civil, que el francés, por el contrario, no vacila en volver una y otra vez sobre su propia historia. Aunque se liberaran del fascismo muchos años antes que nosotros. Es verdad que durante bastante tiempo mantuvieron un silencio ominoso a propósito del colaboracionismo del gobierno de Vichy, encabezado por el mariscal Pétain, con las fuerzas ocupantes. Pero superada esa especie de trauma nacional, los cineastas galos siguen mirando de frente a su propia herencia colectiva. Lástima que al hacerlo, algunas veces, como en este caso, no hayan querido o sabido aportar una conexión que parecería más que evidente con los conflictos actuales. Se ve que ha habido y hay exilios y exilios, interiores y exteriores. Y de unos y otros sabemos bastante por estas tierras.

 

FICHA TÉCNICA

Título original: «En mai, fais ce qu’il te plait». Dirección: Christian Cairon. Guion: Andrew Bampfield, Christian Carion y Laure Irrmann. Fotografía: Pierre Cotereau, en color. Montaje: Laure Gardette. Música: Ennio Morricone. Intérpretes: August Diehl (Hans), Olivier Gourmet (Paul), Mathilde Seigner (Mado), Alice Isaaz (Suzanne), Matthew Rhys (Percy), Joshio Marlon (Max), Thomas Schmauser (Arriflex), Laurent Gerra (Albert). Producción: Nord-Ouest Prod., Pathé, Artemis Prod. (Francia, 2015). Duración: 114 minutos.

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