Los dirigentes de la patronal son personas ingeniosas y procaces. Superado el reinado de José María Cuevas, el empresario que nunca lo fue, ahora reina Juan Rosell, que, de apariencia más discreta, ya acumula frases para la historia… de la lucha de clases.

Con tipos como este, Marx no necesita que le reivindiquen.

El señor Juan (más vale no ensuciar el apellido, que también tiene un señor Sandro) ha dicho que “un millón de amas de casa se apuntan al paro” para cobrar algún tipo de subsidio. Y ha añadido más: a los pensionistas y parados, que cobran prestaciones del Estado, “ahí podríamos incluir a los empleados públicos, que reciben dinero del Estado”.

Y puestos a añadir, tal vez habría que sumar al presidente de la patronal y al resto de patrones que reclaman cada día, con éxito, la protección, el estímulo y la ayuda del Gobierno… Ellos, aunque lo escondan y a pesar de lo que parezca, también quieren ser públicos. Empresarios públicos por cuenta propia. Y sobre todo, para la cuenta propia

Y hay muchos días que lo logran.

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