La infanta formaba parte de la empresa en la que su esposo defraudaba.

– ¿Y ella?

– ¿Defraudada o defraudante?

– ¿O lo uno y lo otro?

– ¿Buena y mala al mismo tiempo?

– Pues tenía asesor de la Casa Real.

– Pero no el rey.

– Tú aguanta a ver qué pasa.

– ¿Como ella?

La ansiedad provocada por la crisis duplica el consumo de tranquilizantes y somníferos.

– Lo que demuestra que la crisis no es tan mala. Tiene efectos beneficiosos.

– ¿Para los ciudadanos?

– Para los fabricantes de tranquilizantes y ansiolíticos.

– Los putos mercados, la puta bolsa… ¿Y los ciudadanos, enfermos?

– Para todos es bueno, porque sin esos productos estaríamos peor.

– … madre.

– Cascos descarga en sus subordinados la responsabilidad del Prestige.

– Un jeta.

– No tenía otra.

– Asumir las decisiones.

– No estaba allí. Se fue de caza.

– Peor me lo pones.

– Si hubiera salido bien, toda la gloria para los subordinados.

– ¡No había caído!

– Ni yo.

Dice Jacques Toubon, ex–ministro de Cultura francés: “En Francia desde hace 20 años la política cultural está exenta de la competencia política. No existe una política cultural que podamos llamar de derechas frente a una de izquierdas”.

– Aquí tampoco.

– Porque a la derecha no le gusta la cultura.

– Ni a la izquierda.

– ¿Entonces?

– No hay política cultural, todos conformes.

– Será eso.

– ¿Algo más?

– Puedo reflexionar sobre un poema que titulé La tapadera. Es penoso.

– Tuyo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.