Notas tomadas al calor de un agosto extremo.

1.

La pataleta contra los nuevos responsables municipales raya en lo patológico y lo ridículo. La persecución a la que somete la caverna (muchas veces con apoyos injustificables), por ejemplo, a Manuela Carmena revela sus propias miserias.

2.

A este respecto, nada tan esperpéntico como la queja formulada con el amplificador de las redes sociales por una comensal que decidió quejarse de la calidad del restaurante al que había acudido y acabó trasquilada, cuando a la cocinera le dio por contar pequeños detalles de un convite que, al cabo de los días, terminó en aquelarre.

3.

Con todo, la gran dama del esperpento volvió a ser la siempre aguerrida Esperanza, cuando, por si a alguien se le había olvidado, quiso tramar un nuevo tamayazo, esta vez imposible por rocambolesco. Ella sigue ahí, imperturbable, sin sonrojarse por su propia desvergüenza e incluso aspirando al premio de este ciclo de corrupciones, del que se considera al cabo de la calle, presumiendo, para que no falte de nada, de su inquebrantable defensa de la pluralidad de los medios públicos o, mejor, de sus medios públicos.

4.

Para una vez que tenía razón el PP, rectificó. La fundación de mujeres del partido difundió una afirmación irrebatible: que las mujeres más promiscuas tienen más posibilidades de sufrir maltrato.

La sociedad bienpensante se rebeló contra el dislate, sin comprender que lucidez y Partido Popular son un oxímoron o una contradictio in terminis, como inteligencia militar o, eso se decía en los tiempos de aquel ultramontano diario, el Pensamiento navarro.

El caso es que en la afirmación de la fundación no había más que un axioma matemático. Si los maltratadores son los hombres, que lo son, la mujer que mantenga relaciones afectivas con tales especímenes asume tanto mayor riesgo de ser maltratadas cuanto mayores relaciones procura.

Mero cálculo de probabilidades. Mezclado con el principio de Arquímedes.

Sin embargo, las criticaron y, como en estas cosas el cliché se impone a quienes prefieren no pensar (o a los que no saben cómo se hace eso), rectificaron.

Suspenso en matemáticas. Y en lo demás. Va de suyo.

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.