«La Granja del Paso». Sílvia Munt, 2015

 La actriz y directora barcelonesa Sílvia Munt ha recibido el premio Tiempo de Historia en la sección documental de la Semana Internacional de Cine de Valladolid con esta película en la que recoge la actividad desplegada, en el edificio de Sabadell que le da título, por un amplio grupo de integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, víctimas de los desahucios practicados por entidades financieras entre quienes soñaron con poder disponer algún día de una modesta vivienda propia y se vieron sorprendidos por la crisis económica, el hundimiento fraudulento de algunas de esas entidades y otros dislates propios del capitalismo salvaje –y perdón por la redundancia–, que ha acabado imponiendo sus reglas no menos crueles e inhumanas sobre el conjunto de una población abandonada a su suerte por los poderes públicos que dicen representarla y muchas veces se limitan a vivir de ella y ponerla al servicio de los grandes intereses económicos y empresariales.

De todo esto habla La Granja del Paso sin aspavientos, con exquisita sensibilidad y dando en todo momento la palabra a los verdaderos protagonistas. La directora y sus colaboradores han sabido situar la cámara entre quienes intervienen en las asambleas semanales de la Plataforma sin interferir en sus deliberaciones, sin imponerse en modo alguno a ellos, respetándolos con un excelente sentido del trabajo documental, y seleccionando los casos más ilustrativos para realizar después entrevistas individuales que se insertan con fluidez en el conjunto. Un conjunto hilvanado, además, por vistas de la ciudad que le sirve de contexto; bloques de pisos que, generalmente de noche –no en vano se dice que las noches en vela constituyen los peores momentos de la vida de los desahuciados–, muestran la soledad de los personajes; imágenes de los niños que juegan en el edificio mientras sus mayores –de razas, procedencias y lenguas muy diferentes– discuten sobre la mejor forma de librarse de sus cadenas, y ya hacia el final, para dar un hálito de esperanza y no convertir la película en un lamento desesperado, sino en una llamada a la acción, la ocupación pacífica y hasta lúdica de una oficina del BBVA, al grito ya canónico de «¡Sí se puede!».

Frente a tanto documental reciente, de los llamados «de autor», en los que este se empeña en hacer notar su presencia por encima de la realidad que supuestamente retrata, subrayando de mil modos más o menos sutiles su propia perspicacia, su inteligencia, su afán vanguardista y otros méritos generalmente discutibles, La Granja del Paso es un modelo de acercamiento discreto pero enormemente eficaz a unas circunstancias sociales muy graves, de plena actualidad y profunda significación. Lo que no quiere decir, en modo alguno, que sea neutral ni objetivo, condiciones que no puede aspirar a poseer ningún documento cinematográfico, fruto siempre e inevitablemente de la visión y la toma de postura de quien lo crea, sea este consciente o no de ello.

La Granja del Paso transmite emociones genuinas sin ser lacrimógena y con un ritmo pausado y sereno; informa con rigor de fenómenos como la dación en pago, las trampas de la renegociación de una deuda y otros trucos de los bancos, sin convertirse por ello en un tratado de economía; acerca a sus personajes con eficacia, situando adecuadamente los problemas que padecen a través de sus palabras y del diálogo que a veces se establece entre ellos; anima decididamente a pasar a la acción, tanto en defensa propia como por el hecho de compartir situaciones similares entre quienes las sufren; constituye un canto a la solidaridad que enardece por momentos y no oculta la dimensión política subyacente a los hechos que muestra, conectando así por la vía práctica con ese movimiento popular que, surgido de la indignación, ha fraguado en opciones que aspiran a conseguir el poder en los distintos niveles de la administración pública con el fin de transformar radicalmente las condiciones de vida de los ciudadanos. Y funciona, por todo ello, como una exacta radiografía de la enfermedad mortal que aqueja a las sociedades sometidas al ya citado capitalismo, particularmente en su variante financiera… ¿Se puede pedir más a un simple documental?

 

 

FICHA TÉCNICA

Título original: «La Granja del Pas». Dirección: Sílvia Munt. Guion: Sílvia Munt, Raquel Cors y Daniel Lacasa. Fotografía y Montaje: Daniel Lacasa, en color. Intérpretes: Integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Sabadell. Producción: Intent Produccions y Televisió de Catalunya (España, 2015). Duración: 80 minutos.

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