No sé qué le contará hoy a ZP, pero seguramente no le agradará mucho. Supongo que a los indignados tampoco les supo a gloria su mensaje, por más que afirmara “esto no funciona, hay que cambiarlo”, por más que reconociera “estar impresionado al ver esta energía” o por más que les deseara “la mejor suerte”.

En el fondo del discurso latían discrepancias: por ejemplo, cuando reclamó organización y liderazgo, cuando defendió otra economía y más política, cuando señaló que “no se pueden cambiar las malas ideas por ausencia de ideas”.

Joseph Stiglitz, que es un premio Nobel crítico con las políticas económicas imperantes, pone su lucidez al servicio del reformismo. O sea, se reúne con ZP, pese a todo.

Estas fueron algunas de sus afirmaciones:

“La crisis económica ha demostrado los problemas que sufre actualmente el capitalismo con unos mercados que se rigen sin regulación”.

“La experiencia de las últimas tres décadas nos demuestra que hay una necesidad de que los Estados recuperen un papel importante y de que se regulen los mercados”.

“En el mundo hay grandes necesidades que no están cubiertas, no solo en Europa, también en EE.UU. Siete millones de americanos se han quedado sin casa por la crisis y el problema irá a peor porque se están aplicando políticas de austeridad y reducción de impuestos”.

“Los países reunidos en Bruselas han llegado por fin a un acuerdo para ayudar a Grecia, lo que representa el primer paso hacia la solidaridad y también el reconocimiento del problema”.

“Veo aquí (en la reunión de los indignados en el Retiro) una energía muy reconfortante y espero que la uséis de forma constructiva. No se pueden cambiar las malas ideas por la ausencia de ideas, sino que hay que buscar buenas ideas. Y para traerlas al debate público hace falta mucha organización y liderazgo. Va a ser una lucha dura porque estas malas ideas están muy asentadas en el discurso político y económico dominante. En estos momentos tenemos una gran oportunidad de unir la ciencia económica con el compromiso y la justicia social y crear una nueva economía. Os deseo la mejor suerte”.

Dixit.

 

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.