El PSOE se ha asediado a sí mismo. Todos los partidos, adversarios o falsos amigos indistintamente, le sometieron a un cerco que él mismo resolvió con un disparate épico: el último comité federal, el del bochorno. Y la respuesta del PSOE a los acosadores ha sido la de asaltar su propio refugio. En lugar de exigir al supuesto candidato mayoritario a la presidencia del Gobierno gestos y motivos para un cambio de posición, el PSOE ha decidido someterse a su propio acoso.

d596f070d4a6622afe1e56478bac9e64_articleLo confiesan ellos mismos. Se enfrentan a tres soluciones: votar no, abstenerse con condiciones o impunemente.

La primera opción sólo tendría sentido si existiera otra posibilidad, si cupiera un acuerdo de gobierno con una parte significativa de los opositores salidos de las urnas. Fue razonable mientras Pedro Sánchez alentó alguna posibilidad de acuerdo, con Ciudadanos en una primera fase y, luego, con una nebulosa que, pese al deseo de algunos –incluido el menda que suscribe–, se fue tornando quimérica porque los propios afectados la llenaron de rivalidades, desprecios y vacío. A estas alturas nadie, ni el PSOE ni los nuevos avalistas del cambio, parece dispuesto a insistir en aquel empeño. El asedio cumplió su sinsentido. Aquella idea ha muerto de desamparo. España duele…

circulo_viciosoLa segunda opción, la abstención con condiciones, sería secuela del fracaso anterior. Una opción lógica en cualquier proceso de investidura o gobernabilidad menos en el reino de don Tancredo, que, sabedor de que el mayor peligro no es el del astado sino el del barullo que provocan las talanqueras, no se mueve e incluso pretende que sean sus rivales los obligados a votarle favorablemente e incluso a respaldar compromisos posteriores como los presupuestos. ¡De alucinar!, aunque en el desbarajuste que vivimos puedan conseguirlo. Sólo la tensión que su inmutable mutismo provoca y la estampida de las huestes rivales hacia el refugio del palenque explican que, a día de hoy, la futura oposición haya asumido que no hay nada que se pueda o merezca la pena negociar. El PSOE está hundido al respecto, ha cegado cualquier escapatoria al asedio, se ha encerrado definitivamente en el cerco. Los demás han contribuido a que así sea. Tampoco serán inocentes.

autruche_politique2¿La tercera opción es, pues, la única factible? Es la que el PP se ve obligado a asumir; no porque la quiera, puesto que preferiría unas nuevas elecciones, si encontrara una fórmula que las presentara como inevitables y contrarias a su voluntad. Es la que el PSOE se ve obligado a aceptar, porque mejor gravemente herido que irremediablemente muerto. Y es la que los demás prefieren para lanzarse sobre las vísceras de las víctimas, moribundas o fallecidas…

Hermoso espectáculo para un país en marcha… Puro optimismo.

¿Cabe la posibilidad de darse de baja?

¿Se entiende así por qué el dilema de las últimas elecciones abocaba a una tragedia?

Nadie sale indemne. Al menos, mientras exista el recuerdo de comportamientos que alguna vez nos parecieron dignos de respeto.

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