Se conocían sus vínculos con la industria armamentística, pero, desde ayer, ¡Pedro Morenés es, definitivamente, un peligro!

Lo dijo él, ante el Rey, el jefe del Gobierno y todo lo habido y por haber sin que nadie le detuviera:

“Los militares mantienen el ánimo firme y sereno, sin atender a absurdas provocaciones”.

Este ministro de Defensa es golpista.

¿Podría ser de otra manera? ¿Qué provocaciones ha habido? ¿De quién?

Si se tratara de provocaciones externas, ajenas, el ministro parece (por lo dicho) proclive a comprender que el celo militar justificaría la intervención de los ejércitos.

Eso es golpismo.

Si se tratara de las provocaciones del propio ministro, eso, también, es golpismo.

Se mire por donde se mire.

Luego habló el Rey, para tranquilizar: “La actual crisis económica funciona como una amenaza para la seguridad”.

¿Cuándo sale el primer avión para Mali o cualquier otro sitio… tranquilo?

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