Barbarie: de dónde y adónde

La contradicción es el discurso. La presencia en los medios, el objetivo. El absurdo, la ideología. El poder, la única ambición.

¿Cómo se llega ahí? ¿Con qué instrumentos? Por ejemplo, desde la desconfianza en las instituciones, desde la desafección respecto del propio sistema político, mediante la xenofobia, el supremacismo, la desigualdad y la marginalidad de amplios sectores de la sociedad.

¿Hemos situado el problema? No, no es problema de unos pocos. Los errores no son exclusivos de un único bando. Aquí no hay puros, aunque algunos sean responsables en mayor medida que otros.

Algunos, cabe creerlo, no buscan beneficios en la barbarie.

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