Cocineros del terror

Las decisiones regias, máxime si además son magas, se las acata de buen grado. Este año llegaron en forma de libro: Witold Szablowski. Cómo alimentar a un dictador. Sadam Huseín, Idi Amin, Enver Hoxha, Fidel Castro, Pol Pot a través de los ojos de sus cocineros. (Oberon 2021). Lo inicié con la lógica e imprescindible prevención que imponen, aparte lo dicho, todo lo que trata de reyes y magos.

Concluida la lectura se ratifica el buen grado. Se trata de un libro raro, basado en los testimonios que el autor ha ido rescatando entre los recuerdos supervivientes entre personas que conocieron de manera muy directa e incluso cómplice a los tipos que enumera el subtítulo de la obra.

Witold Szablowski, periodista polaco, dedica tiempo y oficio a persuadir a sus fuentes y a rescatar de su memoria hechos menores y experiencias definitorias con las que elaborar un retrato singular de cada uno de los personajes de fondo. La cocina y la gastronomía se convierten en excusa o instrumento para acercarse no solo a la personalidad de los distintos protagonistas sino también de su entorno, de la ideología y las normas que impusieron, de las atrocidades cometidas y del atractivo que pudieron generar entre sus súbditos; de las condiciones de vida y de los espacios para sobrevivir frente al poder absoluto de cada uno de ellos. El retablo muestra también sus las diferencias, sus aspiraciones, su evolución..

El autor bucea en las diferentes personalidades a través de quienes les fueron muy cercanos; sobre todo, de los cocineros personales, en tanto que gente de la máxima confianza; pero no solo. Para mostrar las condiciones que ellos impusieron a la población acude a otros individuos, críticos o afines. La tipografía y el diseño gráfico separan las aportaciones de unos y otros.

El conjunto ofrece una aproximación singular a unos personajes que decidieron ser protagonistas de la historia a costa de la sumisión y la muerte de muchos ciudadanos, pero que suscitaron, además del miedo, emociones contradictorias, no idénticas en todos los casos. Las opiniones de unos y otros retratan a los personajes centrales, pero también a las sociedades, a los ciudadanos, a las relaciones humanas bajo el terror; entre ellas, en algunos casos, la admiración.

¿Un libro de estas características puede resultar ameno? Este lo es.

Artículo anteriorDonde abundan los tontos
Artículo siguienteNotas sueltas