Confesiones y paradojas

Me interesa mucho más la sociología que la política, el acercamiento a la complejidad de la sociedad que la descodificación de los intríngulis del poder. Sin embargo, casi detesto más a los sociólogos que a los políticos: estos no engañan, solo lo pretenden; aquellos lo hacen  con frecuencia, sin pretenderlo. Cuestión de actitud. De quien escucha.

A la información soy adicto, aunque me decepciona hasta lo insoportable: trata de la bronca, no de los propuestas; de las frases gordas, no de los argumentos. Sin embargo, resulta imprescindible… si se usa con descodificador y mucha templanza.

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