Cosas de este siglo

La empresa Priviet pagó 480.170,30 euros por comprar 250.000 mascarillas FFP2 y 6.501,24 por traerlas a España; en total, 563.542,67 euros por el material y el transporte. La Comunidad de Madrid pagó a la empresa citada por dichas mascarillas 1.512.500 euros. El hermano de la presidenta de la misma Comunidad, Tomás Díaz Ayuso, percibió una comisión de 234.203,52 euros, en dos partes: 175.000 por los trabajos realizados para Priviet en relación con distintas ofertas y 59.203,52 euros por un bonus pactado por la obtención del contrato de las mascarillas con la Comunidad de Madrid. Todo esto ocurrió en la fase más crítica de la pandemia.

Estos datos forman parte del decreto firmado por el jefe de Anticorrupción en el que se ordena el archivo de la investigación sobre el contrato del que se benefició el hermano de la presidenta Isabel Díaz Ayuso.

Ella ha corrido a exhibir su inocencia y acusar a la oposición de perseguirla sin fundamento.

Conclusión:

  1. No hubo delito. Así lo señala quien tiene competencia para ello.
  2. La intermediación incrementó el precio original en un 168 por ciento.
  3. Las arcas públicas pagaron 2,68 veces el precio de coste.

¿Alguien cree que los hechos relatados sirven para presumir? ¿A quién? ¿De qué?

¿Alguien cree que la legalidad puede vivir lejos de la decencia o que la decencia no cohabita con la legalidad?

¡Qué cosas! ¡Qué siglo!

 

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