Cuestión de principios: ¿en el caso DSK?

Pues, sí; también el caso DSK requiere principios. La reflexión de su amigo Bernard-Henry Levy lo plantea y, manque el personaje no figure entre los santos de mi devoción, debo darle la razón. Sólo dos matices: cuando el caso afecta Martínez o a Álvarez, no hay amigos que les  defiendan con páginas enteras un domingo sí y otro también, y no es más grave el caso del famoso que el del desconocido, porque el juicio previo o prematuro, cuando se convierte en público, ataca por igual los derechos del afectado; que tenga más o menos amigos o conocidos ni agrava ni atenúa el desatino.

Artículo anteriorUn comité normal y el único candidato de unidad
Artículo siguienteViolencia de género: información crítica, pero sin corsés