26 marzo

Hay días, muchos días, en los que no se ocurre, o quizás no ocurra, nada. La burra vuelve al trigo y hasta el trillo se marea. Se constata lo sabido, lo que no se debía haber olvidado, lo que quienes deben no quieren aprender.

Lo decía Paul Krugman hace ya algunas semanas.

Que el capitalismo estadounidense está socavando las bases de la sociedad de clase media es un hecho “que no debería cuestionarse. Pero, por supuesto, sí se cuestiona. Esto es en parte un reflejo de la famosa máxima de Upton Sinclair: es difícil conseguir que un hombre entienda algo cando su salario depende de que no lo entienda. Pero creo que también refleja una aversión por lo que implican las cifras, que parecen casi una invitación abierta a la lucha de clases o, si lo prefieren, una demostración de que la lucha de clases ya ha empezado, y los plutócratas han tomado la ofensiva”.

Aún caben posiciones más tajantes.

Lo repetía, por ejemplo, la ahora popular Lupita Nyong’o: “Todos debemos recordar que EE UU sustentó la economía de la esclavitud durante más tiempo que ningún otro modelo económico en su historia”.

Nada nuevo. Todo se repite. Como la historia y la morcilla de mi tierra, como explicara Ángel González. Y si todo debía saberse, entonces es que alguien se ha negado a aprender. Vuelta la burra al trigo.

16 marzo

Antón Costas ha aportado reflexiones de gran interés acerca de la crisis económica en los últimos años. La torre de la arrogancia, escrito a dúo con Xosé Carlos Arias, ofrecía un diagnóstico preciso e inteligente de la situación e incluso allí mismo trazaba algunos consejos para el tratamiento a seguir. Hoy publica en El País un artículo, Algo va mal con la Unión Europea, de gran interés para quienes admiten reflexiones de más de 140 caracteres, pero sin pasar del par de folios (el máximo digerible por la mayoría de las élites gobernantes y opinantes). Cabe temer que ni así se enterarán.

La próxima colaboración abordará el camino a seguir. No parece que, entre los que dirigen el cotarro, haya muchos dispuestos a atenderle. O sea, estaremos atentos. Pero tampoco corre prisa. A los que debía interesarles más no les importa.

 

14 marzo

Hace diez años el PSOE que en aquellos momentos comandaba José Luis Rodríguez Zapatero ganó, contra pronóstico, las elecciones generales convocadas por el gobierno de José María Aznar. El partido socialista ha decidido ignorar la fecha, más por vergüenza que por amnesia. Los casi ocho de Zapatero en el poder gozan de un desprestigio generalizado, incluso entre los afines al PSOE. Solo así se explica que hayan tratado de esconder este periodo, no más contradictorio que otros precedentes largamente ensalzados.

En los últimos tramos de su mandato Zapateroo fue despreciado por todos los ajenos y abandonado por la mayoría de los propios, que no dudaron en imputarle responsabilidades de las que carecía y hasta elevarle a la condición de gran provocador de todos los males. Por eso, por raro, merece la pena leer el artículo de Luis Arroyo en InfoLibre: ¿Reivindicar a Zapatero en el X aniversario? 7 razones. Para dudar un rato, al menos.

En este Lagar se han hecho referencias críticas de aquel período, sobre todo de su final, y de algunos rasgos del estilo personal de ZP, pero también se han señalado gestos y aspectos dignos de reconocimiento. Y no menores. Luis Arroyo no menciona, por ejemplo, la Ley de Dependencia,, que él propuso, que dejó en estado balbuciente, y que ahora parece aniquilada por quienes le sucedieron.

Merecería discutir, como mínimo, algunas verdades asentadas en el saber incuestionable que los medios imponen. A la luz de lo que hay ahora, puede decirse que hubo una vez un presidente que, cuando se fue, creía haber sido un político decente, defensor de debate público y respetuoso con la ciudadanía. Y aunque resulte difícil justificar su permanencia en el cargo cuando “tuvo que hacer” lo contrario de lo que pensaba–, no será fácil rebatírselo.

 

13 marzo

A José María Irujo le conceden el premio Rey de España de periodismo escrito. La web de su periódico da cuenta de ello. En el papel carecen de espacio para la reseña.

Desde sus trabajos en Diario16 hasta ahora mismo, desde los Gal hasta el terrorismo islamista, este periodista escueto, concienzudo, sin un ápice de egocentrismo (dicho todo esto por lo que se le ha podido leer), se ha convertido en uno de los pocos referentes del periodismo español de investigación, del clásico y el puro, el que se somete a la verificación escrupulosa de los datos y el que deja las interpretaciones y los análisis al lector. El que se basa en fuentes y trabajo, mucho trabajo, y no en filtraciones interesadas de terceros.

Quizás por eso resulte interesante destacar este premio, porque tiene sentido y se sustenta con razones, algo tan raro en el compulsivo afán de premiaciones que conocemos a diario orientadas exclusivamente al marketing y a la endogamia. El premio Rey de España lo concede la agencia EFE, que atraviesa momentos, muy alejados de sus buenos tiempos, nada propicios para lo público ni para el periodismo. Y se lo otorga a uno que no es de los suyos, ni del gobierno ni de la oposición institucionalizada; ni siquiera de los que organizan tertulias y pagan con notoriedad a los premiadores.

José María Irujo informa y, como sumo, advierte de peligros venideros (que acaban sucediendo, y de qué manera) para que todos sepamos, valoremos y decidamos.

No he tenido una relación personal con José María Irujo. Tan solo un par de conversaciones para consultarle acerca de algún trabajo en el que estábamos metidos en las redacciones donde he trabajado: “Cuidado con ese personaje”, me dijo un día, sobre un tipo al que desde algunos sectores se trataba de redimir de las acusaciones xenófobas que padecía. Preparábamos unos reportajes sobre la influencia del 11S en España y él nos previno para que no nos engañaran: nos requirió distancia y cautela con algunos datos. Irujo supo poco después del 11M que aquel personaje estaba metido en la dirección de los atentados. Él ya había advertido de que algo tramaba en España, aunque sin sospechar la magnitud de la barbarie.

José María Irujo nunca ha dicho “ya os lo dije” ni tampoco ahora arguye nunca “os lo estoy diciendo”. Quizás porque no sepa, pero, sobre todo, porque no quiere. Descubre las cartas. Otros deben descifrar el juego. No hay periodismo más honesto, aunque ni en su propio periódico, tal vez, se valore de ese modo o, quizás, importe menos.

 

12 marzo

Existe, al menos por mi parte, una cierta predisposición favorable a los jueces que desafían al poder establecido y ponen en entredicho sus actos oscuros. Sin embargo, hay jueces que, bajo ese señuelo, solo sirven al poder que les mantiene. Sus actos, que son sus autos, malhuelen.

¿A qué viene esto? Alá ya está al tanto.

 

11 marzo

Este 11M, tan lleno de charlatanes, sugiere algunas reflexiones.

La primera, que las palabras de solidaridad con las víctimas que leen en altavoz los responsables públicos resultan tan vacías, tan protocolarias, tan gélidas y tan estereotipadas que a quienes aún sienten la necesidad de compartir con ellas su propia emoción solo les cabe callar, encender una vela, abandonar una flor y agachar la cabeza: por vergüenza ante quienes sufrieron la violencia en carne propia y de vergüenza ante la posibilidad de que quieran asociarle a algún discurso.

La segunda, que ofende la propaganda que destaca en este décimo aniversario la celebración conjunta –hasta ahora inédita, se repite– de todas las asociaciones de víctimas: porque una vez más, para lograr ese objetivo, tuvieron que ceder los de siempre, los que carecieron de apoyo y comprensión, los que fueron acusados y despreciados por no poner su dolor al servicio de otros intereses.

La tercera, porque los promotores de la celebración impusieron una liturgia doblemente sectaria –primero, por religiosa; luego, por católica–, con la entronización de una cohorte de obispos, presidida por su mayor inquisidor e insensible, que, pese a su recalcitrante insistencia en asuntos menores, enmudeció ante el dolor de los injustamente dolientes.

La cuarta, que todo ello se entrelaza para ocultar y acallar el atentado moral que se urdió contra la ciudadanía una vez que explotaron las bombas. Este fue el lema: engrandecer la barbarie para esconder la infamia.

♥ ♥ ♥

Hace unos días, en vísperas del Carnaval, pasé delante de un colegio. Los padres de los escolares rodeaban el patio, mientras en el centro los pequeños desfilaban disfrazados de trogloditas. Me sorprendió una criatura –eso supuse, porque andaba erguido y era bajito– vestido con sayas de color púrpura y una mitra en la cabeza; al observarla más detenidamente me pareció ver que llevaba una careta con el rostro del cardenal Rouco. Remiré, pero no era él. 

Entonces no lo entendí. Esta mañana, tras escuchar su alocución a las víctimas del 11M, he comprendido que aquel niño iba disfrazado como todos los demás y de lo mismo.


9 marzo

Una noticia destacada en el periódico: “Un Boeing con 239 ocupantes que iba a Pekín se esfuma cerca de Vietnam”.

¿Le pareció gracioso al responsable del destacado el hecho del que informa?, me pregunto.

Acudo a la RAE y busco las acepciones que, fuera de lo pictórico, parecen aplicables:  esfumarse = “esparcirse y desvanecerse” o “marcharse de un lugar con disimulo y rapidez”.

Resultaría más lógico recomendar al responsable que se esfume. Un rato, al menos.

 

7 marzo

No habrá moción de censura en Navarra.

¿Porque la quería Bildu?

Si así se actúa, decide lo que para ellos sigue siendo ETA.

¿Con quién está el PP, y ahora el PSOE?

La consideración de Bildu como el aliado que desvirtúa todo lo que apoya solo sirve al radicalismo ultranacionalista; es decir, lo que más desea.

¡Qué paradoja!

 

6 marzo

Recuerdo aquellos tiempos en los que la oposición-PP acusaba al Gobierno del ansia emigratoria que afecta a numerosos africanos, deseosos de entrar en nuestro país por los procedimientos más arriesgados, por lo que denominaban “efecto llamada”.

¿Y ahora? ¿También funciona, quizás, el “efecto llamada” mediante ese futurible denominado “recuperación” o “milagro Rajoy”?

Antes de que les pudiera responsabilizar, encontraron la solución: A esos, si acuden, se los mata.

¿O se hizo por otro motivo?

 

4 marzo

Los alumnos con beca acaban la carrera dos años antes que los no becados; o sea, los que tienen menos recursos se esfuerzan más que los que tienen más. Lo dice un estudio que indica que los primeros concluyen sus estudios en 5,2 años de media y los segundos en 7,14. Y, teniendo en cuenta que unos y otros son subvencionados (porque los no becados pagan tan solo el 18% de los costes reales), resulta que…

Antes de seguir, una advertencia: el dato no es definitivo, pero orienta. El problema para obtener el dato eaxacta estriba en que el alumno que repite una asignatura paga más por la nueva oportunidad y, en consecuencia, aporta en esa fase más del 18%, sobre el que se ha calculado esta conclusión:

A la sociedad le cuesta más un estudiante rico que uno pobre. A saber: el pobre 5,2 x 100= 5.200; el rico 7,14 x 82= 5.855.

Menuda manera de cumplir el papel equilibrador del Estado y los servicios públicos.

Una menudencia: si bien es verdad que cabe la posibilidad de que las cuentas que aquí se realizan no sean correctas, menos lo son las del informe periodístico (la culpa puede ser original o mediática), porque 7,14 – 5,2 no son 2,1 (que es el dato que ofrece el periódico) sino 1,94.

♥ ♥ ♥

Los grandes empresarios patrios se suman al mensaje optimista del gobierno.

Se entiende: a ellos les va muy bien. Ahí radica una parte importante del pesimismo de casi todos los demás. La otra parte, la que faltaba, estriba en que el gobierno está de acuerdo con los satisfechos. Solo faltaba.

Para los grandes prohombres de la patria ni hubo crisis, ni la hay ni la habrá. Son así de listos y, por eso, a los torpes nos joden tanto.

♥ ♥ ♥

Miguel Blesa, el supercapo de Bankia, antes Cajamadrid, dice que los preferentistas jubilados “no son necesariamente ignorantes”. Y tiene razón.

Pero eso no invita a suponer que el ignorante… fuera él. Sabía lo que hacía.

♥ ♥ ♥

Aunque sabida, la comparación entre los criterios aplicados en el caso de los jueces Gómez de Liaño y Garzón (Una vara de medir para cada juez, Natalia Junquera, El País) debe guardarse por irrefutable y por necesaria de ser repetida hasta la saciedad. No para indultar a Garzón, sino para condenar a la fiscalía, al supremo y a todo lo que está detrás:
  1. El caso de Gómez de Liaño acusaba (con razón o sin ella no importa) a un grupo de comunicación entonces considerado independiente. El de Baltasar Garzón acusaba (con razón o sin ella no importa) a una trama de defraudadores en connivencia con miembros del partido político gobernante, Bárcenas incluido.
  2. Ambas peticiones de indultos se tramitaron bajo gobiernos del PP, pero fueron absolutamente contradictorias.
  3. El ahora abogado Gómez de Liaño defiende a Bárcenas, el pez más gordo vinculado a la Gurtel.

La diferencia radica, y ese es su mérito, en la coherencia del PP: los suyos no son los otros.

 

2 marzo

Volvemos a clase. Hoy toca una lección fundamental en estos tiempos: Historia y mito. El profesor es un maestro: José Álvarez Junco.

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Estancamiento diseñado deliberadamenteJoseph E. Stiglitz vuelve a la cátedra de economía. Explica la obsesión por lo que pasa, pero eso no le impide mostrar lo que pasa y explicar que detrás de todo existen intereses (de ahí el “deliberadamente”) y repetir que las soluciones hay que buscarlas sin confiar en las quimeras.

♦ ♦ ♦

Rafael Argullol expone “una minuciosa observación, compartida con un amigo, en un céntrico café de Barcelona. Se trataba de comparar cuántos transeúntes, mientras paseaban, tocaban (o rozaba) a sus parejas y cuántos tocaban (o sobaban) a sus móviles. La proporción fue de 10 a uno, a favor, naturalmente como ustedes pueden suponer, de los móviles”.

Saquemos consecuencias sobre las relaciones, los afectos, el sexo, la comunicación o lo que a cada cual le dé la gana. No tiene sentido deprimirse. A estas alturas, los mayores deberíamos habernos vacunado. Tal vez algún día esta inmunización se incluirá en la dosis contra la gripe.

 

1 marzo

La historia de una joven camerunesa, de 15 años, con la tibia rota en un intento anterior, necesitada de muletas para caminar, ayudada por sus compañeros para llegar al límite de su aventura, apaleada por la policía marroquí tras el fracaso de una tentativa previa, reincidente por cuarta vez, es la metáfora de una realidad que estremece: la emigración que nos amenaza o, al menos, eso dicen algunos a los que el Gobierno da crédito cuando reclama a la Unión Europea que nos libre de este mal.

Una metáfora de la que la dignidad se conquista. Iban a abrirle la frontera para curar sus heridas. Decidió saltarla aún a riesgo de su pierna o de su vida. Alcanzó lo que busca sin ninguna dádiva de los inclementes.

El caso de la joven camerunesa asombra, pero el júbilo de los que consiguen atravesar la valla estremece. Saben a qué se enfrentan, pero saben aún mejor de dónde vienen. Y España y Europa añaden despliegues policiales a ambos lados, persecuciones, castigos, palizas, alambradas, vallas, concertinas, gases, balas contra los que solo sueñan con sobrevivir.

Foto El País.

(La ilustración de principal de esta portada pertenece a aledibuja.blogspot.com)

 

El diario de meses anteriores se puede ver en:

Febrero 2014

Enero 2014

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