Dos libros a la vez sin estar loco

No suelo tener dos libros abiertos simultáneamente. Prefiero leernos sucesivamente. Fuera de las estanterías, al lado de la mesa del despacho, esperan las próximas lecturas mientras me concentro en la que tengo entre manos.

Por una vez he incumplido la costumbre.

He decidido adentrarme lentamente en Lo que cuenta es la ilusión, el diario de Ignacio Vidal-Folch, como si tuviera que acompasar la lectura al ritmo de la escritura. Y por ello dedico un tiempo mayor a Las leyes de la frontera, de Javier Cercas.

Hoy el escritor extremeño –una procedencia que informa de su origen, aunque signifique menos– dedica su colaboración semanal en EPS, el colorín de El País, al catalán.

– ¡Qué casualidad!

– La casualidad no existe. Alguien habrá enviado una foto de tu mesa de trabajo.

– Será eso.

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