El cruel fulgor de una mirada

 

“Ramiro Bernárdez, un joven argentino de familia acomodada, regresa al bochorno del Chaco después de haber estudiado en Francia. Un médico amigo de su padre le invita a cenar a su casa”.

Así comienza Luna caliente, una novela del argentino Mempo Giardinelli. El deseo de unas vacaciones que le permitan evocar un pasado muy distinto al futuro profesional que el propio protagonista se ha trazado solo resiste unos minutos.

Basta una mirada para que una persona decente se transforme en asesina. Una mirada más indestructible que la violencia o el remordimiento. Una mirada que desgarra el apacible retorno de Ramiro y que le aboca a una espiral de violencia y fugas, de sexo y muerte, de dudas sin opción de arrepentimiento. Una novela brutal que no conmueve.

Toda la capacidad de seducción huye de los detalles que relata el texto, porque se centra en la mirada. En su cruel fulgor indescriptible.

 

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