El Gran Pacto saluda desde el escenario

Ya no se trata de un vestigio de momentos pasados, o de una elucubración malintencionada. Los intereses de PP coinciden con los de la Factoría del Gran Pacto. La semana que termina lo ha puesto encima de la mesa de manera explícita. El asunto ahora forma parte ya de la tertulia y el café, porque ese es el ámbito en el que se cuecen las pócimas con las que habremos de alimentarnos. Por eso, la factoría que lo patrocina ha aprovechado la oportunidad para hablar profusa y abiertamente de ello e ir creando el caldo a fuego lento.

La excusa la ofreció la prensa, en una pregunta al presidente del Gobierno en la rueda de prensa tras el último consejo de ministros de 2014. Rajoy entró al trapo y no descartó la eventualidad del acuerdo. Bastaba. Los tertulianos no necesitaban más. El PSOE ha empezado a sufrir un ataque de urticaria y, para evitar que los votantes huyan lejos de cualquier foco de contagio, trata de alejar los picores a manotazos. La alergia se ha extendido: nacionalistas vascos y catalanes también han entrado en erupción. Podemos lo contamina todo: toca rascarse.

La fábrica ha aprovechado el favor. Aún queda mucho tiempo para la cocción del guiso, pero solo previéndolo, amasándolo, tendrá textura y sabor, cuando llegue el momento de ingerirlo.

El lunes 22, la fábrica titulaba en portada, a 3 columnas: “Pablo Iglesias se ofrece como alternativa a la independencia”. En el interior se añadía otra intencionalidad: “Pablo Iglesias evita concretar su plan territorial y critica la política de Mas”.  Eran los coletazos del primer mitin de Pablo Iglesias en Cataluña, con una referencia separada a la “Agria crítica (del líder de POdemos) a la CUP”.  Xavier Vidal-Folch trazaba el mapa político catalán, sobre el que Podemos puede buscar acomodo, afirmando que “El hueco catalán es muy estrecho”.

El martes 23, una información concreta: “Iglesias y Colau se alían para arrebatar Barcelona a CiU”, y tras ella, una constatación de mayor calado: “La irrupción de Podemos trastoca el plan independentista”. Hasta eso trastoca Podemos. ¿El colmo del mal? ¿O no hay mal que por bien no venga? Circulan datos y los comentaristas, casi sin excepción, siembran dudas y temores, aunque con diferentes niveles de beligerancia.

El miércoles 24, se suscitan celos: “Las charlas de Pons e Iglesias despiertan recelos en el PSOE” y se sugieren relaciones contra natura: las que delataba el abrazo de David Fernandez y Artur Mas o la de las afinidades entre Iglesias y Pons, unidos por su afición al Juego de Tronos.Tras el cotilleo, un titular para infundir sospechas: “El nuevo partido se interesa por las demandas de los militares”. Otra desviación de lo que se podía considerar natural.

Los días 25 y 26 fueron de fiesta y asueto informativo sobre Podemos; descanso previo a la tormenta que iba a desatar el presidente Rajoy con su reflexión sobre el gran pacto, tras la condena rotunda y directa de Podemos  La edición digital ya había anunciado que “Podemos pone en peligro la supremacía del PNV en Euskadi” y que “Pablo Iglesias es el político mejor valorado y el único que aprueba” (en Euskadi).

El sábado 27 estalló el primer asalto a pecho descubierto sobre el Gran Pacto. Hablo Rajoy y la factoría no quiso magnificar en su portada, a toda plana, sus críticas furibundas a Podemos. Jugó su principal baza en otra dirección más favorable al auténtico objetivo: “Rajoy fija la recuperación como baza electoral y pide estabilidad”. Luego, tras esa afirmación, una segunda: “El presidente no descarta gobernar con el PSOE tras los comicios” (la suerte, a las claras) y como remate, el descrédito del enemigo: “(Rajoy) advierte de que Podemos traería ‘retroceso y falta de bienestar’”Fijado lo importante, en las páginas de la factoría se libraron otras escaramuzas. En portada, por ejemplo, “El ascenso de Podemos inquieta a la izquierda abertzale”, y en el interior, “Podemos sería segunda fuerza en Euskadi, a solo un escaño del PNV”, lo que llevó a la edición digital a plantear un nuevo conflicto: “¿Es Podemos una amenaza para el voto de la izquierda abertzale?, ratificado con el efecto inmediato de la respuesta a aquel interrogante: “El desconcierto de la izquierda ‘abertzale’”. Y en tono menor, unas leves notas para señalar que “Echenique anuncia su candidatura en Aragón” y que “La nueva Formación elige a sus líderes municipales”.

El domingo 28, ajenos a cualquier inocencia, se avanza en la consideración de Podemos como el enemigo de todos: “El soberanismo pasa al ataque contra Podemos”Jorge M. Reverte lo ratifica en “Aldea de aldeas” y Antonio Roldán pone rumbo al apocalipsis: “Syriza, Podemos y los límites de la eurozona”

Hagan juego. Esto va en serio.

 

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