En Granara, un lugar en el que en el invierno apenas habitan tres familias, no más de seis personas, se puede visitar el museo más pequeño del mundo. Es el MAGra.

Nieve. Sol. El tiempo que sigue. Advertencias mínimas a los transeúntes: Como sabéis esto es un museo y yo soy una acción, estoy hecha de ti y de vuestra contribución. En este caso la imagen que imprimió la acción fue agitada por Emma Kunz que, con la fuerza de su deseo, hizo brotar una flor de caléndula, algo que por lo general no sucede. Nieve. Sol. El tiempo que sigue es el título de un ritual de invierno, lento. Mi propuesta consiste en desaparecer antes de que llegue la primavera, porque soy Letargo. Siéntate en el taburete y tira suavemente del hilo horizontal, sigue así, con el hilo hacia abajo y a lo alto, hasta que sea suficiente. Cuando lo hagas de nuevo, recuerda que yo soy una acción y que a través de ti vivo desapareciendo.

Un museo minúsculo, capaz de acogerCaptura de pantalla 2016-03-26 a las 15.01.22 una única obra que se renueva cada verano y que se visita en ese mismo periodo.

El lugar concentra en ese periodo múltiples actividades culturales, en relación con la ecología y el teatro: un festival, seminarios, conferencias y encuentros numerosos que invaden un espacio singular.

En este tiempo intermedio, el MAGra ofrece una obra (o una acción) denominada Letargo, recogida en la fotografía inferior y cuya singularidad se explica en el texto adjunto.

A la espera del verano, hemos querido dejar constancia de una anomalía tan estimulante.

 

 

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