«Yo decido. El Tren de la Libertad». Colectivo de Mujeres Cineastas contra la Ley del Aborto, 2014

En la larga y negra noche del franquismo, cuando el dictador y su cohorte firmaban sentencias de muerte dictadas por tribunales designados ad hoc, los opositores al régimen tenían que recurrir a la presión internacional, entre otras formas de lucha, para tratar de salvar vidas, dadas las limitaciones impuestas a la libertad de expresión y manifestación dentro de nuestras fronteras.

Quién iba a decirles a quienes recuerdan aquellas miserias o a quienes tienen la suerte de no haberlas conocido, que varias décadas después y cuando creíamos vivir en un régimen democrático, tendríamos que asistir otra vez a manifestaciones organizadas en diversos lugares del mundo para apoyar a las mujeres españolas que pelean por defender el derecho a disponer de sus cuerpos y sus vidas. Porque, dejando a un lado todas las falacias más o menos místicas inventadas al respecto, lo que se pone en juego cuando se limita el derecho al aborto es la vida de quienes carecen de medios para poder realizarlo en condiciones adecuadas y seguras. Lo demás son moralismos inmorales.

Viene este exordio a cuento del excelente mediometraje documental –42 minutos– titulado Yo decido. El Tren de la Libertad, realizado por el Colectivo de Mujeres Cineastas contra la Ley del Aborto y estrenado el 10 de julio en numerosas salas de cine y plataformas digitales. Estrenado a toda prisa, todo hay que decirlo, por temor a que se apruebe de tapadillo la maldita norma aprovechando el relajo veraniego, como ha ocurrido con otras disposiciones represivas.

Conforta y a la vez entristece ver en el documental la relación existente entre antiguas manifestaciones y la Marea Violeta que el 1 de febrero de 2014 inundó Madrid y otras muchas ciudades españolas y extranjeras, tras la organización –por iniciativa de la Tertulia Feminista Les Comadres de Gijón y Mujeres por la Igualdad de Barredos– del llamado Tren de la Libertad para protestar enérgicamente contra el anteproyecto de ley presentado por el gobierno a finales de 2013.

Conforta y a la vez entristece comprobar en sus imágenes, rodadas con pasión y montadas con maestría –gracias al esfuerzo colectivo de un numeroso grupo de cineastas que respondieron con entusiasmo y dedicación a la idea de plasmar esta y otras formas similares de protesta–, que todavía hoy sigue siendo necesario y posible rebelarse contra las imposiciones injustas de autoridades que se dicen democráticas. Conforta que sea posible, se entiende, y entristece que sea necesario.

Conforta, y en este caso no entristece, sino todo lo contrario, constatar que en el viejo arte de las imágenes en movimiento, que está a punto de cumplir sus primeros ciento treinta años de existencia, quedan personas con voluntad y fuerza suficientes para desempeñar dos de las funciones más nobles que el cine ha tenido siempre en la sociedad: levantar acta de cuanto ocurre de verdaderamente importante para la colectividad y estimular a los espectadores para que tomen conciencia del mundo en el que viven y adopten actitudes consecuentes en defensa de los derechos de todos. Cine testimonial y cine militante, en suma, frente a tanta basura comercial presentada día tras día bajo la coartada del cine entretenimiento. 

Sería inútil tratar de resumir la cantidad de ideas, actitudes, razonamientos y emociones que recoge este documental, en la brevedad de su metraje. Como sería probablemente injusto destacar algunos de los nombres de quienes han conseguido materializarlo, muchos de ellos muy conocidos en las distintas facetas y oficios del cine, porque las –y los– participantes han preferido fundirse colectivamente en un amplio listado alfabético, seguido por otro no menos extenso de agradecimientos, en vez de destacar los cometidos concretos desempeñados por cada cual.

Por todo ello, sin amago de sinopsis ni pretensión de ficha técnica, lo que corresponde en este caso es invitar a la mayor cantidad posible de personas a que contemplen Yo decido. El Tren de la Libertad, reflexionen sobre lo que proponen quienes lo han realizado y lo protagonizan, y actúen en consecuencia. Nos va el futuro en ello. A todos.

 

 El documental puede verse en eltrendelalibertadfilm.blogspot.com

 

 

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Una Respuesta

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.