Imágenes ajenas para ocultar la realidad

La cosa viene de lejos.

Ya en 1964 Hannah Arendt se lo explicaba a Thilo Koch en una entrevista para la serie Panorama, grabada en Nueva York y recogida en Lo que quiero es comprender (Telos, , 2010, pag.38): “En el mundo contemporáneo, la manipulación de opiniones se realiza mayoritariamente, como se sabe, recurriendo a los métodos de image making, esto es, arrojando al mundo determinadas imágenes que no solo no tienen nada que ver con la realidad, sino que con frecuencia solo sirven para ocultar ciertas realidades incomodas”.

De la vigencia de aquellas reflexiones da cuenta la vida misma. Se puede observar por cualquier rendija de la acción política en nuestro entorno. Hay, no obstante, ejemplos verdaderamente ilustrativos, amén de irrefutables. Véase El arte de la propaganda infinita, una crónica de Javier Viejo en El País.

 

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