La endogamia, asunto judicial

Basta con leer o escuchar las reivindicaciones de la mayoría de las asociaciones de jueces para comprender que no cabe dejar en sus manos el control del poder judicial. Una de las tres instituciones fundamentales del Estado no puede ser ajena a la voluntad de los ciudadanos.

La Monarquía, ella sí ajena a esa triada –su reino no es de este mundo–, pertenece a otra naturaleza o a otro universo; esa institución parece lo más parecido a una judicatura solo en manos de jueces. Por endogámica.

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