Normas para todólogos y tertulianos

¿Qué sería de las tertulias, si a sus protagonistas se les exigieran algunos requisitos que parecen obvios? Por ejemplo:

    1. Desconocer los hechos exige callar, pero conocerlos no obliga a sacar conclusiones.
    2. El respeto a los interlocutores y al público requiere penalizar las obviedades.
    3. El deber del tertuliano no consiste en decir lo que piensa, sino en pensar lo que dice.

Entre tanto, al que escucha solo le cabe una obligación: dudar.

¿Y a ellos no?

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