Lo de Chipre ha sido un despropósito. Quizás los problemas vinieran de antes, pero el quilombo que han montado el gobierno de Nikosia, la troika, el eurogrupo y hasta la UE al completo merece premio gordo. Se buscan explicaciones, mas no se encuentran. Paul Krugman lo explica por El trauma de la isla del tesoro. Y  Antón Costas advierte del Riesgo de accidente por conducción chapucera.

Sea como fuere, ahora mismo, los súbditos europeos reclaman que no les den por el mismo sitio que a los chipriotas y para ello resultan imprescindibles cursos eficientes que indiquen con todo detalle cómo, dónde y cuándo podemos poner nuestros ahorrillos a buen recaudo. Si el Gobierno estuviera al servicio de los españoles, ya habría organizado la academia. El overbooking está asegurado.

De ese modo sabríamos cómo poner los ahorros a salvo. De no ser así, estaremos obligados a aprender, que ya va siendo hora,cómo ponernos a buen recaudo del Gobierno, de la UE y de sus santas madres.

 

 

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