Sostenella y acrecentalla

En ese momento (14/01/2021) la comunidad que preside registra los mayores niveles de contagio por la Covid19 de todo el país. En ese contexto inapelable su presidente, Guillermo Fernández Vara, aduce que el lento proceso de vacunación en las residencias de mayores se debe a un criterio de prudencia. Que, como las vacunas se han generado, producido, testado e implantado de manera muy rápida, más vale ir despacito para detectar los posibles efectos secundarios o colaterales, como dice él, que fue médico. Criticado por unas declaraciones que ignoraban una  evidencia científica –que el mayor riesgo no consiste vacunarse sino no hacerlo– lamenta haberse explicado mal, porque lo suyo fue simplemente un ejercicio de prudencia. ¡Premio!

Días después /17/01/2021) de lo antes dicho y escrito, Fernández Vara insiste: “Igual ser prudentes no era un pecado sino una actitud al servicio del interés general. Pfizer reducirá temporalmente la entrega de vacunas a Europa”. ¿Sugiere que Pfizer duda de su propia vacuna o que, la lenta aplicación de la vacuna en Extremadura, garantiza la aplicación de la segunda dosis a los primeros vacunados? Si lo primero, ¡horror! (y por eso debería ser mucho más explícito, aun a costa de abandonar la prudencia; si lo segundo, ¡cuán previsora la prudencia, sin saberlo!

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