Si hay responsables…

En tres páginas consecutivas del periódico se puede leer:

Unos 9.000 niños de madres solteras murieron en orfanatos irlandeses. La noticia pone de manifiesto “el ostracismo y abandono a los que fueron sometidos miles de mujeres repudiadas por una sociedad asfixiada por la moral católica imperante durante décadas, bebés entregados arbitrariamente a otras familias y muertes ocultadas al registro público”.

Desde los ocho fue esclava de una familia acomodada. Bajo la apariencia del empleo doméstico se oculta todavía la existencia de niñas negras esclavas en Brasil La vida de Madalena Gordiano es, a juicio de la historiadora Claudielle Pavão, “un caso extremo de racismo estructural que expone de manera muy didáctica lo que es la blanquitud brasileña, forjada en un sistema esclavista”.

El Gobierno de las Países Bajos, amante de la ortodoxia fiscal y el conservadurismo, retiró a 26.000 familias, en su mayoría de origen inmigrante, los subsidios familiares que les correspondían. Las ayudas estaban destinadas al cuidado externo de los hijos hasta que cumplieran los 12 años de edad. Pero las autoridades tributarias, sin base legal, informaron a los padres de que no tenían derecho a las ayudas y las familias fueron obligadas a devolver las cantidades recibidas, que en algunos casos ascendían a 100.000 euros.

¿Cuál es la vacuna contra esto? Si hay responsables, debe haber remedio.

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