UN GENIO REBELDE Y EXCÉNTRICO

imagesReciente todavía el estreno entre nosotros de Cantinflas (Sebastián del Amo, 2014), llega a las pantallas comerciales otra biografía cinematográfica, la del guionista estadounidense Dalton Trumbo, que procura eludir con cierto éxito dos de los peligros que veíamos entonces en ese género tan frecuentado como generalmente fallido. Por una parte, este largometraje de Jay Roach trata de superar los problemas del parecido entre los intérpretes elegidos y los personajes conocidos a los que representan, particularmente espinosos cuando estos son o han sido muy populares. Y lo consigue confiando el papel de Trumbo a un excelente Bryan Cranston (Breaking Bad), secundado eficazmente por Diane Lane en el de su esposa y por Helen Mirren en el de la víbora chismosa y reaccionaria Hedda Hooper, entre otros, aunque tropieza con más dificultades para que no nos distraigamos intentando reconocer a Edward G. Robinson, John Wayne, Otto Preminger y muchos más actores y cineastas del Hollywood de la época. Pero lo consigue, sobre todo, porque el caudal de informaciones que proporciona sobre aquellos años terribles es tan abundante, y suthumbnail_22861 tratamiento tan ágil y eficaz, que capta la atención del espectador por encima de cualquier otra consideración.

Al mismo tiempo, Trumbo –subtitulada en España como La lista negra de Hollywood– evita el riesgo de componer una hagiografía maniquea y épica de su protagonista por el procedimiento de resaltar sus excentricidades, su temperamento irascible, los conflictos con sus colegas y en el seno de su familia, como consecuencia quizá de la enorme presión a que se vio sometido por la persecución desencadenada contra él y la necesidad de trabajar clandestinamente contrarreloj, escribiendo guiones a destajo para que fueran firmados por otros o bajo seudónimo.

trumboSu historia real ha sido bien documentada por abundante literatura y por documentales como Trumbo y la lista negra (Trumbo, 2007), de Peter Askin. Integrante del Partido Comunista, fue denunciado durante la histérica persecución desencadenada en Hollywood y que recibió la denominación de caza de brujas, liderada por personajes siniestros como J. Parnell Thomas –que sería encarcelado después por delitos fiscales– y Joseph McCarthy, azuzados por columnistas como la citada Hedda Hooper, altos ejecutivos de los Estudios más importantes y numerosos personajes del mundo del espectáculo. Se negó a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas y a delatar a nadie, como sí hicieron numerosos compañeros de militancia, fue encarcelado e ignorado después por la industria en la que había disfrutado de notable reconocimiento, mientras guiones suyos como los de Trumbo-1Vacaciones en Roma (Roman Holiday, 1953), dirigido por William Wyler, y El bravo (The Brave One, 1956), de Irving Rapper, obtuvieron sendos premios de la Academia.

Más adelante fue valientemente reivindicado por otras figuras como Kirk Douglas y Otto Preminger, que le encargaron y permitieron firmar con su nombre los textos originales de superproducciones muy populares, como Espartaco (Spartacus, 1960), de Stanley Kubrick, y Éxodo (Exodus, 1960), del propio Preminger. Años más tarde, en 1971, Dalton Trumbo escribió también la única película que dirigiría él mismo, el vibrante alegato antimilitarista Johnny cogió su fusil (Johnny Got His Gun), y sorprende que la película que comentamos no haga alusión a ese hecho.

Como puede sorprender en cierto modo que sea Jay Roach quien se haya hecho cargo de esta adaptación del libro biográfico escrito por Bruce Cook y publicado hace años también en España. Porque Roach alcanzó notoriedad dirigiendo la serie de comedietas disparatadas images-2dedicadas al personaje de Austin Powers y algún título taquillero más, aunque también es cierto que en 2008 realizó para la HBO el telefilme de carácter crítico Recount, inédito que sepamos entre nosotros, y en 2012, para la misma empresa, Game Change, donde ponía de manifiesto la supina estupidez y otros méritos de la candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin, hoy fanática de ese peligroso bufón llamado Donald Trump. Puede que en tales ejercicios aprendiera el cineasta a desarrollar adecuadamente historias de claro trasfondo político como esta, a la que solo le sobran quizá, junto a las limitaciones apuntadas al principio, algún exceso de retórica en los diálogos, varios efectos de montaje superfluos y, sí, un cierto aroma a producción para televisión.

En cualquier caso, en tiempos de camaleonismo ideológico, sumisión a los dictados del poder y auge de las posturas derechistas radicales en buena parte del mundo, es reconfortante la recuperación de una figura que supo jugarse todo lo que tenía por defender con coherencia sus convicciones.

 

FICHA TÉCNICA

Título original: «Trumbo». Dirección: Jay Roach. Guion: John McNamara, sobre el libro biográfico de Bruce Cook. Fotografía: Jim Denault, en color. Montaje: Alan Baumgarten. Música: Theodore Schapiro. Intérpretes: Bryan Cranston (Dalton Trumbo), Diane Lane (Cleo Trumbo), Helen Mirren (Hedda Hooper), Elle Fanning (Niki Trumbo), Louis C.K. (Arlen Hird), John Goodman (Frank King), Adewale Akinnuoye-Agbaje (Virgil Brooks), John Getz (Sam Wood). Producción: Groundswell Prod. y ShivHans Pictures (Estados Unidos, 2015). Duración: 124 minutos.

Ver todas las críticas de Juan Antonio Pérez Millán. 

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