En el otoño de 2013 se celebraron en Las Mestas unas jornadas sobre Las Hurdes, desde Buñuel. De aquellos días de mesas redondas y debates permanece una línea de promoción de la comarca que pudo sustentar la implantación de una marca singular.

Aquel modesto audiovisual se denominó Las Hurdes tienen alma. Años después ese significante, alma, se ha prodigado para definir diversas experiencias. Por ejemplo, el documental Las Hurdes, tierra con alma. Pocas comarcas pueden asociarlo a su territorio con mayor rigor.

Aquí se puede ver el primer anticipo del spot que sugería una marca. Cada vez resulta más evidente su validez para un lugar amenazado por la despoblación y, también, por la asimilación de pautas homologadas con las de otros territorios mucho menos dotados de valor simbólico.

Las Hurdes tienen alma

>
Artículo anteriorReflexión gastronómica
Artículo siguienteRecuerdos de un rodaje apasionante