Ahora hace diez años, en la primavera de 2011, se pergeñó un proyecto que se concretaría un año después. Se llamaría Perú sabe: la cocina, arma social, transformado en un documental sobre un fenómeno que tenía su epicentro en Perú y sorprendía fuera de sus fronteras.

Lo impulsó Ferran Adrià. Él animó a desarrollarlo a quien acabaría siendo, productor ejecutivo y, al final, director del propio documental. Luego, consiguió que Gastón Acurio se añadiera decididamente al proyecto. Ferran y Gastón ofrecieron contactos y apoyos; entre otros, el de la escuela de Pachacútec, un barrio marginal en las afueras de Lima.

En la primavera de 2011 Jesús M. Santos viajó a Lima, gracias al respaldo de RTVE y Univisión, la cadena hispana de televisión en Estados Unidos. Y a partir de ahí se fue armando una propuesta a la que se adhirieron los primeros patrocinadores.

Este décimo aniversario invita a hacer memoria del proceso de aquel documental, que se acabaría estrenando en Lima ante 5.000 estudiantes de cocina y, dos días después, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York; que fue seleccionado por los festivales de cine de San Sebastián y Berlín, que obtuvo premios en Japón y Amsterdam, que congregó a numerosas personas en las presentaciones en Barcelona y Madrid, y que, solo en España, ya se ha emitido en más de diez ocasiones a través de La2, de TVE.

En el comienzo de este repaso se recupera uno de los primeros vídeos promocionales del proyecto.

Perú Sabe: la cocina, arma social

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